Tu mirada se coló por la rendija de mi percepción, pronto convertiste la casualidad en necesidad e inundaste de alegría la comisura de mis labios.
Como el roció nocturno cubriste los pétalos de mi alma filtrandote hasta las raíces, y al calor del amanecer te evaporaste en mis sentidos, llenando mis sueños de ti.
Eres arte, eres poesía, eres música y alegría. Eres justamente la referencia divida de mi felicidad.
Modificado por última vez en Lunes, 11 Marzo 2013 20:20